Precaución y prevención en piscinas. Mi historia y experiencia como simple enseñanza de la dureza de la realidad.

Las piscinas ni las zonas acuáticas son lugares de ir al libre albedrío porque juegas con tu vida y tristemente con la de los demás.

Tengo 42 años y este mes se cumplen 26 de ellos sentado en una silla de ruedas, y desde que tenía 16, la fatalidad, el destino, la adversidad, lo que sea que fuese quiso, que a pesar de tener estudiar y tener conocimientos de socorrista, mi vida cambiara para siempre al tirarme de cabeza en una piscina.

Con 16 años, un día de julio a final de este mes, en la piscina al tirarme de cabeza se me escurrieron las manos, di con el fondo y se me desviaron dos vertebras del cuello, perdiendo la movilidad total de las piernas, el brazo derecho y gran parte de la movilidad del izquierdo.

Era mi día, quizás, imprudencia para nada, falta de agua tampoco, puesto que me tire por 1,85 metros de profundidad, el problema era que el suelo estaba muy escurridizo y el destino hizo el resto.

¿Qué me salvo de no ahogarme? La preparación. Como siempre intento transmitir a los más jóvenes o cuando cuento mi experiencia a los futuros socorristas, la preparación y la actitud fue lo que me salvó, no dejarte vencer perdiendo el conocimiento, evaluar los daños e intentar, con la poca movilidad de la que disponía, bucear hasta la zona con menos agua desde donde pudieran ayudarme y sacar.

Yo estudie primeros auxilios y socorrismo y tenia conocimientos, experiencia y era como un pez en el agua, y aún así me paso el accidente en una piscina, seguramente el destino decidió que me pasara ahí, porque posiblemente sería capaz de salir de esa situación, que quizás no hubiera tenido dicha suerte de haber sufrido el accidente en otra parte. 

Por ello, a los mas jóvenes, y a veces no tan jóvenes pero que creen que lo son porque la cabeza suele ir mas deprisa que el cuerpo, siempre les digo que se tomen en serio lo que hagan en la vida y con sus vidas, porque quizás lo que intento transmitir con mi experiencia creen que no les valdrá nunca para nada, pero como la vida es imprevisible, lo que yo les cuento, les pueda servir para salvar sus propias vidas el día de mañana como me paso a mí.

Porque amigos, las normas debe ponérselas uno mismo, que las piscinas o los distintos lugares de ocio veraniegos no son lugares de ir al libre albedrío, porque juegas con tu vida y con la de los demás, y creo que ahí es donde se debe concienciar y profundizar.

Se puede vivir, se puede disfrutar y se puede divertirse, pero claro está, siempre con cabeza, respeto y educación. Que a la edad y la etapa de la adolescencia es difícil, pero que la otra opción es una silla de ruedas o algo peor.

Por ello dedico tiempo altuistamente a ayudar y a contar mi experiencia a los demás, a quien quiera escucharme mas que a oirme, a quien me lea y sobre todo a los mas jóvenes y menos jóvenes, tanto aquí en mi Blog “MasValidos” con mas de 200.000 visitas ya http://masvalidos.blogspot.com/ y en mi página de Facebook en www.facebook.com/blogmasvalidos y a adolescentes en institutos, personas que se forman como socorristas, o aquellos que se creen indestructibles, que estas cosas solo les pasa a otros y que se convencen, aún conociendo situaciones reales, que nunca les puede pasar, pero que tristemente, porque nadie es dueño del destino ni de la vida, corren o corrieron mi misma suerte y viven sentados en silla de ruedas o con cualquier otro tipo de problema que le puede llegar a paralizar, perderse y no saber como poder disfrutar de esta nueva vida..

Y siempre acabare diciendo e intentando transmitir, que lo que yo os cuento es mi vida y mi experiencia, y que se que en cuanto pasen ni tan siquiera unas horas posiblemente ni se recordará, pero tener una cosa en mente siempre e intentar transmitirla a los mas jóvenes que aun carecen de la madurez necesaria a la hora de tomar determinadas decisiones o actos porque se creen invulnerables y es que todo acto conlleva sus consecuencias y que por desgracia el hospital de parapléjicos de Toledo está siempre abierto.

Duro, pues quizás, pero verdad como la vida misma, porque cuando la adversidad y la desgracia llegan, nunca suelen aparecer solas, sino a batallones.

Un saludo amigos, y a disfrutar del verano siempre con cabeza.
Raul Martinez