“200.000” visitas a mi Blog en el mes del aniversario de mi accidente, una fecha para olvidar o quizas también para recordar...

Mi silla de ruedas no es un obstáculo en absoluto, simplemente la veo y la siento como una parte integral de mi vida, como un accesorio indispensable que me acompaña de por vida, como mis tatuajes, mas grandes o mas pequeños, mas visibles o menos visibles, pero fieles y necesarios compañeros de viaje con historias vividas y superadas.

Cuando empecé a escribir mi Blog solo deseaba contar mi experiencia, lo que fue, ha sido y es mi vida tras lo adverso y con ella ayudar a los que se enfrentan de una manera u otra, a la dura y difícil adversidad, pero lo que jamás pensé es que llegara a tanta gente, y mas siendo una labor altruista de la que obtengo la mayor recompensa que se puede obtener, como es el saber que ayuda y el detalle de una sonrisa de gratitud.

Aun estoy convencido de que no creo que soy el que fui, como tampoco ahora soy lo que seré, porque la vida va cambiándote aún sin darte cuenta, y aunque la base permanezca, la forma y actitud de cada uno debe forjarla y mantenerla a diario para no perder demasiado donde está el norte.

Si tengo clara una cosa tras 26 años desde mi accidente, es que este mes, esta fecha es para recordar, y recuerdo que tanto lo bueno como lo malo, me sirvió para mejorar, para aprender, crecer y sobre todo para conocer realmente a las personas y lo mas importante, para a marchas forzadas madurar.

Porque al final, da igual y la manera de como lleguemos a las consecuencias de una nueva vida tras lo adverso, lo que importa verdaderamente es lo que hagamos para salir de esa oscuridad, como lo afrontemos y sobre todo como dejemos que nos hunda e influencie en nuestra nueva vida y nuestro nuevo día a día.

Y a lo largo de nuestra nueva vida, vamos aprendiendo habilidades básicas que compensan nuestra fuerza o cadencia de otras, y eso es lo que importa, pero se ha de respetar siempre una disciplina que requiere un esfuerzo y una constancia.

Porque amigos, podemos tomar las riendas y la responsabilidad de quienes somos y dónde estamos después de sufrir la dureza de la adversidad, pero esa responsabilidad significa que debemos tener la capacidad de responder y actuar, y esa poderosa habilidad nos dará mayores opciones y libertades a la hora de afrontar nuestra nueva vida, porque nos fortalecerá anímicamente ante las dificultades, las opiniones y sobre todo y tristemente, ante muchas acciones de los demás.

Porque siempre ha habido y habrá opiniones y demás incomprensibles voces y comportamientos de personas que creen saberlo todo, de opinar de la vida de las personas como el que más, de creer estar en poder de la verdad, cuando si dedicasen tiempo a mirarse a si mismos, se asombrarían de lo que quizás pudieran encontrarse y tener que callar.

Porque de la vida no es dueño nadie, ni del destino ni de las consecuencias finales de la adversidad, pero si de las palabras y actos de los que opinemos, porque quizás sin saberlo el destino y la vida para mañana te lo tengan reservado a sufrirlo sin poderlo evitar.

Y la salud no es algo eterno, al igual que la felicidad ni el bienestar, y como yo en este mes hace ya 26 años, habrá muchos que hoy se levanten y de otra manera u otra situación se tengan o lo tengan que acostar.

Así pues amigos lo importante y único que se debe lograr y para lo que se tiene que estar preparado es para no dejar que te afecte el hecho de que existan personas que traten de menospreciar tus ambiciones, tus sueños, tus metas, tu realidad, porque sólo de ti dependerá cómo quieres dejar que eso afecte a tu día, a tu vida, a tus relaciones, a tu carácter, fuerzas y ganas de luchar.

Porque cuando la vida parece que se ha olvidado de ti, de donde estás y se está destrozando a tu alrededor, realmente que camino escoger?...
El fácil y aparentemente bien asfaltado que todo el mundo suele escoger porque puede dar cierta seguridad, o por el que menos gente ha transitado, menos cuidado pero que esconde mas cosas por descubrir pero en el que hay que quitarse los miedos, arriesgarse, esforzarse y luchar para avanzar y conseguir ser dueños de la nueva oportunidad de vida..

Yo decidí optar por el segundo y jamás me arrepentiré, porque cuando se ha mirado de frente a la muerte sin apartar la mirada, es cuando realmente se vivirá sin miedos.
Por ello, disfruta de cada hoy y de lo que te ofrezca tu camino elegido por si no hubiese un mañana.

 Y recordar que aun tras lo adverso, la vida no se trata de sobrevivirla, sino que se trata de “vivirla”.
*Si dedicas una hora de tu tiempo en leerme, yo te regalo 26 años de mi vida en experiencias.

Un saludo amigos y MIL GRACIAS por leerme y por llegar y superar las 200.000 visitas.
Raul Martinez