Os deseo que tengáis y vivais unas felices navidades y como no, una gran despedida y entrada de año. A vivirlas y disfrutarlas amigos. Un saludo amigos.

La discapacidad y la entrada al mundo laboral.

Invierte primero en ti mismo, a no ser que tú seas un mala inversión.

Con esta frase me gustaría dar comienzo a la entrada del blog de este mes.
Frase casi indispensable tener siempre presente en nuestro diario si el día de mañana queremos conseguir una buena vida.
Cómo y la calidad de lo que estés dispuesto a invertir en tu vida será lo que obtendrás el día de mañana, de ahí la importancia de todas las entradas anteriores del blog.
Cuando inviertes tiempo, fuerza, coraje, autoestima y determinación en tu vida al principio, y lo inviertes con una calidad extrema, tendrás un mañana menos costoso.

Y digo menos costoso, porque la realidad es que será duro, costará mucho, no ya el mantenerse, si no el ni siquiera llegar, pero en la perseverancia está el exito, y tu exito depende de tí.

Si ya es costoso para una persona sin discapacidad entrar en el mundo laboral, muy superior es para una persona con alguna discapacidad.
Es posible que esta entrada levante alguna que otra herida, que caiga mejor o peor, pero no estoy aquí para contar lo bonito, sino para contar la realidad, al menos la mía, y esa no es discutible porque la he vivido en primera persona.

Cuando dedicas gran parte de tu vida, de tu tiempo, de tu fuerza a rehabilitarte, primero fisicamente, luego socialmente y por ultimo culturalmente, y crees y te sientes preparado para enfrentarte al mundo laboral, ves que el acceso tiene más barreras que las que a diario puedas tener.

Ya para ti, la palabra barrera es una tónica en tu vida, has tenido que enfrentarte a las barreras arquitectónicas, barreras sociales, barreras discriminatorias, barreras culturales y la que menos pensabas que te encontrarias sería la laboral.

Quizás ésta será la más dura de asumir, y la que más pueda hundirte, si te dejas claro, porque lo que has ganado físicamente con tu esfuerzo no lo perderás, lo que has cultivado mentalmente no lo perderás, lo que has trabajado socialmente no desaparecerá (a veces), pero el mundo laboral es quizás lo mas volátil y de lo que menos control puedas tener.

Aquí me viene a la memoria, todos aquellos "amigos" míos o de mi familia, que te han visto crecer, que tienen puestos de relevancia y dirección en alguna que otra empresa importante que se acercaban diciendo eso de "eh lo que necesites eh",  "llámame cuando acabes de estudiar eh....",  "sabes que te queremos y lo que necesites"... DÓNDE ANDARÁN Y ANDABAN.......... Entonces ves la faldesad de los que creías amigos y empiezas a comprobar la imaginación que tiene la gente para dar excusas y lo fácil que son las palabras de regalar......

Trabajes para ti o para los demás dependerás siempre de terceros para salir adelante primero, para acceder al puesto de trabajo segundo,  y después para mantenerlo y poder ascender.

La primeras entrevistas pueden ser las peores y para eso has de prepararte.
Te encontrarás que en cuanto escribas en tu curriculum la palabra discapacitado, ya habrás perdido un alto porcentaje de posibilidades de acceso al puesto, y de esas posibilidades restantes, tendrás que ir restando porcentaje segun la gravedad de la discapacidad.

Tienes tres opciones o centro especial de empleo o empresa privada o autonomo.
A mi no me gustan los centros especiales de empleo, quizas para empezar si y para espabilarte, pero no mas.
Yo me he encontrado centros especiales de empleo, que tristemente estaban mal estructurados, lo cual es un problemas mas a añadir.

Tú puedes ser ingeniero, abogado, administrativo da igual la titulación, que ya por el hecho de tener el titulo de "discapacitado" está valorado en el sueldo más mínimo ( unos 600 euros de media por una jornada completa) y mísero que pueda haber, y cuando para el centro de empleo ya no eres rentable por falta de subvenciones pues adiós.

Si optas por la empresa privada, que sea por la que te vea por ser como eres, por valer lo que vales y por tener los estudios y conocimientos  necesarios para desempeñar el trabajo al que optas.

¿Por qué digo esto? Porque muchas empresas contratan a discapacitados por cumplir expediente, recibir la subvención, sanear las cuentas y después decirte adiós, y tú no estás para perder tiempo.

Y digo perder tiempo porque necesitas estabilizar tu vida tu mundo laboral, que será lo que te mantenga vivo y con fuerza, y porque será donde veas que todo tu trabajo, esfuerzo y dedicación en cultivarte da sus frutos y son viables y visibles.

Yo me he encontrado entrevistas para echarte a llorar. Si ponía en el curriculum que tenía discapacidad ni me llamaban, si no lo ponía y me llamaban, cuando iba les daba igual que fuera informático o no, sólo miraban la silla y veían un impedimento.
¿Por qué? Porque no buscaban un informático, buscaban un discapacitado para coger la ayuda, el descuento en los seguros sociales, y al mismo tiempo que le valgas para arreglar el ordenador (lo que menos haras), ir al banco, colocarle el despacho al jefe y hacer los recados.
Al final te das cuenta que no buscan un informático, buscan un "mandaero" que en vez de ciclomotor tiene una silla para desplazarse.

Y lo más fuerte es que te digan que encima debes estar agradecido por recogerte porque si no quién te iba a contratar y dónde ibas a ir.

Esto es así y esto te encontrarás, es duro SÍ, pero real.


Sólo queremos que se nos valore, que podemos trabajar como otra persona en el puesto por el cual nos hemos preparado, que no somos un lujo ni mucho menos un estorbo, no damos lástima ni pena, y que a diferencia de muchas personas, la cabeza nos funciona muy bien.

Aún así, doy gracias y estoy agradecido a aquellos que me explotaron y se aprovecharon laboralmente, porque aunque económicamente me hayan estafado o se hayan aprovechado, me dieron la posibilidad de entrar en un mundo laboral donde la soltura y desparpajo de tratar con la gente, de cara al publico, de mezclarme, eso es la mejor clase práctica que puedas obtener de cualquier trabajo y úsalo para demostrarte tu fuerza, coraje y soltura para encontrar el día de mañana tu trabajo casi definitivo.

Siempre hay buenas personas y buenos jefes, sólo debes de tener paciencia y valorarte y sobre todo saber venderte, y jamás demostrar deseperación.
La paciencia te llevará a encontrar esa buena gente, sólo debes ser fuerte y duro, y sobre todo prepararte.

Y prepararte a que los daños psicológicos a los que te vas a enfrentar te harán sentirte débil pero más fuerte, sólo debes saberlos manejar, porque cuando encuentres tu trabajo y creas que estás feliz, tranquilo y seguro en él, que empieza a subir tu autoestima, vendrá otro duro golpe, una caída inesperada que será el tema de los compañeros, la envidia, la incomprensión y la comparación.

Por tanto se tú, preparate tú, vendete tú, pero a ti mismo primero, y cuando estés plenamente convencido de lo bueno que eres, SAL Y VÉNDETE.

Raul Martinez