Aquello que se deje detrás de ti y lo que descubras o halles por delante, quedará ensombrecido en comparación con lo que siempre encuentres dentro de ti mismo/a.
Aunque en ocasiones la vida pueda ser una gran cruz a portar, siempre se ha de creer y tener fe ya que la misma, aunque para muchos les parezca que es vivir con cierta incertidumbre de algo real o no, sin duda si que es la que te podrá ayudar a su peso aliviar y te hará sentir tu camino a través de la vida, dejando a tu corazón guiarte cual luz en la oscuridad, ya que tener fe es poseer la habilidad de ver o crear caminos que aún no existen.
Por ello hay que tener siempre bien claro que nunca se ha dejar, ni mucho menos creer, que nada ni nadie diseñe, te convenza y/o diga que tus sueños son demasiado grandes, porque realmente no existe si así lo crees, persona demasiado pequeña ni mente tan débil para alcanzar la grandeza de lograr los mismos.
El esfuerzo, lucha y cuánto avanzar no se medirá por lo que logres, sino por lo todo que superar para alcanzarlo y aunque en ocasiones el miedo o el temor te paralice, recuerda que el mismo es solo un estado de ánimo que nunca debe frenarte ni lastrarte.
Y aunque a veces cueste o sea duro porque la vida no te haya tratado lo bien que soñaste alguna vez, se agradecido/a por lo que hoy tienes mientras persigues tus sueños o metas, ya que si con lo que ahora tienes crees que no eres feliz o no lo sabes disfrutar, nada te asegurará que lo seas persiguiendo sin cesar el mucho más y más.
Se alcanza un buen grado de madurez e intelecto, no falto de una buena dosis de sabiduria, cuando se aprende a interactuar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente pero sobre todo, a callar cuando no se tenga nada que decir.
Porque cuando se es joven o inexperto/a en el "arte" de vivir, se tiene el convencimiento e ilusa creencia de que la vida infinitas oportunidades te otorgará, pero la madurez, supervivencia y/o adversidad te enseñará y demostrará que realmente con suerte y con el beneplácito del destino, una real será la que esta te dará, pero solo de tí reconocerla, hacerla buena y saber aprovecharla sin duda alguna dependerá.
Por ello es importante consiguir controlar el interior ya una vez lo logres, podrás controlar el cuerpo ya que al final, por difícil o imposible que se crea que puede ser, todo es cuestión de actitud, paciencia, de saber y dedicarte tiempo a escuchar tu mente pero ante todo, sentir el alma y el cuerpo en perfecta simbiosis permitiendo que ambos te transmitan alto y claro lo que la mente muchas veces te mantiene por temor en silencio.
Y recuerda siempre que los pequeños pero consistentes pasos que se dan cada día, no exentos de paciencia y constancia, pueden lograr crear grandes cambios con el tiempo porque si algo es real y sin duda siempre ayuda es la de una buena actitud la cual, podrá transformar cualquier momento oscuro o gris en uno brillante y repleto de luz.
Un saludo
Raúl Martinez.
